2da Timoteo 1:6 “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder de amor y de DOMINIO PROPIO” (Énfasis añadido) La novela de Stephenie Meyer ha sido un éxito en librería, y ahora lo es en el cine también, con el estreno en de Twilight (que corresponde al nombre del primero de sus libros), se inicia la saga de una historia de vampiros, que no me parece tan común. Me llama poderosamente la atención el contraste entre los vampiros comunes, imparables, insaciables, sin escatimar consecuencias, que hacen cualquier cosa por obtener su apreciado alimento de quien sea, cuando sea y de la forma que sea, vampiros con una sed de sangre que no se puede controlar. Pero, la familia Cullen, está compuesta por vampiros que no toman sangre de humanos, sino que, en palabras de Edward, son “vegetarianos”, y han llegado a controlar sus instintos para solo beber sangre de animales. Eso no quiere decir que no les sean apetecibles los humanos, por el contrario, Edward tiene una gran lucha ...
Los pensamientos de un superhéroe.