Para los que gustan del fútbol, el nombre Kaka no es desconocido, pues el jugador brasileño ha se ha ganado ya el título de mejor jugador de la FIFA, y también ha demostrado en la cancha su gran habilidad.
Pero por otra parte, también es evangélico, y se en algunas ocasiones a expresado su interés por llegar a ser pastor, y uno de sus mayores retos fue el llegar virgen al matrimonio, dado que lo declaró en los medios de comunicación, y lo cumplió, contrayendo matrimonio con una brasileña y dando el ejemplo de un jugador, que a pesar del medio en el que se mueve, pudo resistir la tentación.
Esta semana, uno de sus compañeros, tanto de selección, como de club, Alexander “Pato”, declaró que el “no es como Kaka”, y que a pesar de ser evangélico, no llegará virgen al matrimonio, como lo podés ver en la siguiente noticia: http://www.ole.clarin.com/notas/2008/05/30/informaciongeneral/01683263.html

Y de esta forma, lamentablemente, el cristianismo se vuelve light, porque ahora ya es relativo, hay cosas que debemos obedecer en la Biblia y hay otras que podemos desobedecer, y muchas veces la excusa es la misma que la que puso “Pato”, y es que” no somos como otras personas”, “no somos tan fuertes”, “nosotros no somos como Pablo”, “no somos Cristo”.
1ra Corintios 11:1 “Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.” Estas fueron las palabras, de Pablo, quién sabía perfectamente sus limitaciones y sabía que no él no era Jesús, sabía que era pecador, pero le imitaba, buscaba obedecerle, anhelaba cumplir lo que Dios quería de él, y eso le daba la autoridad para invitar a otros a que le imitaran a él, porque él estaba reflejando a Cristo.
Cada uno de nosotros, muy personalmente sabemos las cosas que hemos tolerado en nuestras vidas, y que probablemente no luchamos porque nos hemos acomodado a que no podemos ser como otros cristianos, o que no podemos llegar a ser como Dios quiere que seamos, y por eso no podemos obedecer, pero Dios declaró en su palabra: “somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó” Rom. 8:37, pues Jesús ya venció a la muerte y pagó por nuestros pecados.
Que nuestro evangelio no se vuelva light, que nuestra obediencia sea completa. Ese debe ser nuestro anhelo, aunque nos cueste, aunque fallemos, aunque caigamos, volvamos a intentarlo, no nos conformemos con algo menos de lo que Dios tiene para nosotros.
Publicado por:Francisco Javier Cáceres
Pero por otra parte, también es evangélico, y se en algunas ocasiones a expresado su interés por llegar a ser pastor, y uno de sus mayores retos fue el llegar virgen al matrimonio, dado que lo declaró en los medios de comunicación, y lo cumplió, contrayendo matrimonio con una brasileña y dando el ejemplo de un jugador, que a pesar del medio en el que se mueve, pudo resistir la tentación.
Esta semana, uno de sus compañeros, tanto de selección, como de club, Alexander “Pato”, declaró que el “no es como Kaka”, y que a pesar de ser evangélico, no llegará virgen al matrimonio, como lo podés ver en la siguiente noticia: http://www.ole.clarin.com/notas/2008/05/30/informaciongeneral/01683263.html

Y de esta forma, lamentablemente, el cristianismo se vuelve light, porque ahora ya es relativo, hay cosas que debemos obedecer en la Biblia y hay otras que podemos desobedecer, y muchas veces la excusa es la misma que la que puso “Pato”, y es que” no somos como otras personas”, “no somos tan fuertes”, “nosotros no somos como Pablo”, “no somos Cristo”.
1ra Corintios 11:1 “Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.” Estas fueron las palabras, de Pablo, quién sabía perfectamente sus limitaciones y sabía que no él no era Jesús, sabía que era pecador, pero le imitaba, buscaba obedecerle, anhelaba cumplir lo que Dios quería de él, y eso le daba la autoridad para invitar a otros a que le imitaran a él, porque él estaba reflejando a Cristo.
Cada uno de nosotros, muy personalmente sabemos las cosas que hemos tolerado en nuestras vidas, y que probablemente no luchamos porque nos hemos acomodado a que no podemos ser como otros cristianos, o que no podemos llegar a ser como Dios quiere que seamos, y por eso no podemos obedecer, pero Dios declaró en su palabra: “somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó” Rom. 8:37, pues Jesús ya venció a la muerte y pagó por nuestros pecados.
Que nuestro evangelio no se vuelva light, que nuestra obediencia sea completa. Ese debe ser nuestro anhelo, aunque nos cueste, aunque fallemos, aunque caigamos, volvamos a intentarlo, no nos conformemos con algo menos de lo que Dios tiene para nosotros.
Publicado por:Francisco Javier Cáceres
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