“El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo.” Prov 18:24a
En lo personal, disfruté mucho de “Marley y yo”, puesto que uno de sus protagonistas es un perro. Después de reír y llorar mucho con la película, quedé impactado con una frase al final, en la que el dueño de Marley dice algo así como: “un perro te quiere, no importando si sos rico o pobre, si sos inteligente o tonto, si sos fuerte o débil, si sos guapo o feo… etc.”, y esa idea se quedó dando vueltas en mi cabeza, no solo porque me gustan mucho los perros, y disfruto de la especial compañía de mi perro, sino, porque cualquier ser humano quisiera encontrar esa clase de lealtad en un ser humano.
Parece que los perros, siendo animales, por instinto aceptan a las familias que los adoptan así como son, sin importar nada. He visto perros de la calle defendiendo a sus amos, aun cuando estos, no tengan ninguna posesión, pues también viven en la calle, y he visto perros cuidando a personas enfermas, aun cuando ni sus familiares quieren estar junto a ellos.
Y pensando en esto, me pregunté, si soy de la calidad de amigo, la cual, no por instinto, sino haciendo uso del regalo de la mente humana que Dios me ha dado, he decidido querer a mis amigos y aceptarles como son, en cualquier circunstancia.
Un perro como Marley me hace pensar en que yo, como humano, debería de ser un buen amigo, y no dejarme llevar por los rencores y prejuicios de los que muchas veces somos presa. El amoroso y cálido saludo de mi perro cada vez que llego a casa, sin importar la hora, o cuantas veces lo haga, me dice que tener amigos es una bendición para la gente, para nosotros que podemos pensar y darnos cuenta que Dios es nuestro mejor amigo, y que también ha puesto a nuestro lado muchas personas con las que podemos practicar un tipo de amistad que valga la pena, que marque una vida, que quede en el recuerdo aún cuando hayamos muerto, así como un perro, “sin querer” nos marca el corazón.
Si tú tenés amigos, mostrate amigo con cada uno de ellos, mostrate como un amigo de verdad. (Proverbios 18:24)
Publicado por.Francisco Javier Cáceres
Y dedicado a todos los que hemos reído y llorado con nuestros perritos, y hemos disfrutado de su compañía desinteresada. “Campanita” y “Snoopy”, gracias a Dios por que los creó, siempre los recordaré con amor… su “papi”.
Comentarios