Pavarotti, una de las voces más reconocidas del mundo, un cantante de ópera, uno de los “Tres Tenores”, falleció hace dos días, y el mundo de la música está de luto, pues Pavarotti había logrado sobresalir como un gran intérprete, en medio de una sociedad muy comercial, que muchas veces no gusta de música que no esté “de moda”, o con ritmos “movidos”, pero que en ningún momento le detuvieron para continuar con su pasión por su música y haciendo uso de la fuerte y potente voz que Dios le había regalado grabó con muchas personalidades e hizo apariciones en gran cantidad de eventos.
¡Nosotros tenemos cómo dejar nuestra voz resonando en este mundo! Y es que tenemos un gran mensaje que dar, y tenemos talentos que Dios nos ha dado para poder proclamar su Palabra. Quizás no podamos cantar como Pavarotti, pero si podemos hacer muchas cosas para las que Dios nos ha capacitado, y que le podemos entregar a Él para serle útil en su obra. Pablo invitaba a Timoteo a ser ejemplo y también le decía: “Mas tú, oh hombre de Dios… sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado...” 2da Tim. 6:11-12
Y el autor de Hebreos nos dice: “considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras.” Heb. 10:24
La “voz” de nuestros actos de servicio, de nuestras buenas decisiones puede quedar para siempre, la “voz” de nuestros actos de ayuda hacia los demás, la “voz” con la que cada uno, a su manera muy particular puede servir al Señor puede quedar por muchos años recordándole a otros que lo importante es servir, que lo importante es usar lo que tenemos para agradar a Dios. Que nada te detenga para que tu “voz” sea oída, porque Dios está contigo, Dios por medio de su Espíritu Santo y su Palabra te capacitan para llegar muy lejos. “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y HASTA LO ÚLTIMO DE LA TIERRA.” Hechos 1:8 (Énfasis añadido)
¡QUE TU VIDA SEA UN GRITO DE LO QUE DIOS PUEDE HACER CON LOS QUE DECIDEN DARLE TODO A ÉL!Y que la melodía que dediques al Señor sea agradable a Él.La voz de Pavarotti será recordada en el mundo entero, pero nuestro servicio será recompensado por el Creador un día, así que:
¡Ánimo!, ¡Adelante! Que Dios te utilice y te lleve más lejos de lo que imaginás. ¡Permitíselo!
¿Cómo puedes dejar tu “voz” sonando en este mundo?
Francisco Javier Cáceres @superkcrs
Lo publiqué anteriormente, en:

Comentarios