“Jehová es mi pastor, nada me faltará” (Salmo 23:1)
Estas palabras son conocidas para casi cualquier persona que haya escuchado algo de la Biblia, pero la dificultad es creer esto en tiempos de necesidad. Cuando una situación difícil llega a tu vida sin ser invitada, entonces deberíamos confiar plenamente en que “nada nos faltará”. Sin embargo, no lo hacemos, y no turbamos, nos desesperamos, nos ponemos muy mal.
Este fue mi caso, en estos días difíciles en los cuales no tengo trabajo. Decidí dejar mi trabajo anterior para poder estudiar, y buscar un empleo con un horario más accesible a mi horario en la Universidad. Pensé que iba a ser cuestión de días para que tuviera un nuevo empleo, pero me equivoqué, han pasado ya dos meses, y el último sueldo que recibí ya es historia. La desesperación tocó mi puerta y la dejé entrar, y con un poco de depresión disimulada he pasado estas semanas, esperando que algún lugar de respuesta positiva a las “hojas de vida” que he llevado a las empresas, pero esperar es difícil, y más cuando hay necesidad.
Una noche, quizás como a las 10:00 p.m., saqué a mi perro a caminar y como siempre, aproveché a hablar con Dios, y descargar sobre Él todo lo que sentía. Le dije que estaba afligido, le dije que estaba triste, que no sabía cómo iba a conseguir dinero para continuar estudiando, y después de cinco minutos de desahogo y lágrimas, Dios me respondió. Terminé de orar y me di la vuelta para regresar, y justo en lo alto, con luz, y muy claro, Dios usó una valla publicitaria para decirme mucho. Esto fue lo que vi:
Es la publicidad de un banco, que es una gran sonrisa sobre un fondo amarillo; pero Dios la utilizó para decirme que sonriera, que confiara en Él, que Él sabía lo que iba a pasar, que Él se preocupaba por mí, y que Él “es mi pastor, y nada me faltará”. Mis lágrimas de consuelo llegaron, y recordé este texto: “echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros” 1ra Ped. 5:7, y entonces sonreí, y le creí al Señor sus promesas, sonreí y sentí sus brazos alrededor de mi.
Si estás pasando por un momento difícil, y piensas que no hay salida posible, solo quiero decirte que para Dios tu vida es importante, tú sos muy importante para Él, y por eso, Él nunca te dejará. Prometió estar contigo hasta el fin, y aunque no estés tan seguro de eso ahorita, dejame decirte que así será, Jehová es Tú pastor, nada te faltará.
Francisco Javier Cáceres @superkcrs
p.d. Ya han pasado 3 semanas, y aun no tengo empleo, pero Dios es fiel, se puede confiar en Él, y sé que llegará a tiempo.
Comentarios