No pensé que iba a escribir una artículo así algún día, pero aquí está, el día de ayer, que comenzó como un día normal, fue un día que estuvo cargado de mucho stress.
Apena eran las 7:05 de la mañana cuando de la forma más absurda, le di un leve golpe a un carro que estaba frente a mí. Lastimosamente, el carro que yo conduzco es bastante viejo, por lo cual la carrocería es dura y pesada, y el otro carro era reciente, y con ese pequeño golpe lo dañé. Estuve 3 largas horas de la mañana entre reclamos, inspección policial, talleres, etc.
Apena eran las 7:05 de la mañana cuando de la forma más absurda, le di un leve golpe a un carro que estaba frente a mí. Lastimosamente, el carro que yo conduzco es bastante viejo, por lo cual la carrocería es dura y pesada, y el otro carro era reciente, y con ese pequeño golpe lo dañé. Estuve 3 largas horas de la mañana entre reclamos, inspección policial, talleres, etc.
El golpe que el otro carro recibió no fue nada grave, pero como el mecánico me dijo, yo tuve la “mala suerte” de golpear el guarda fango, que se notaba, ya tenía bastante tiempo de necesitar reparación. El primer diagnóstico del mecánico sumó $125, y yo casi lloré, porque realmente no tengo esa cantidad de dinero y sería bien difícil conseguirla, pero no me quedó más que aceptar esa suma, porque el afectado tenía que irse.
Hablé seriamente con Dios, y le dije que por qué me tuvo que haber pasado esto, si yo no tengo dinero para pagar. Que no todos los daños del carro los había ocasionado yo, que no era justo. Y le pedí también que me diera el dinero para pagar, porque yo no lo tenía. Yo esperaba encontrar billetes en el suelo o algo así, pero no pasó.
Horas más tarde encontré otro taller, y pensé que ya era demasiado tarde para volver a comunicarme con el dueño del otro carro, para llevarlo al taller pero sentí que debía hablarle y gracias a Dios el afectado estaba a 2 cuadras del nuevo taller, donde el nuevo precio por la
reparación fue de $70. Di gracias a Dios, porque Él me había provisto de dinero, pero de otra forma, pues el costo había bajado considerablemente.
Ahora solo me queda confiar en que Dios va a proveer para cancelar completa la reparación y que también, Él va a obrar para que no haya ningún inconveniente después.
NO tengo porqué reclamarle a Dios. Sé que no tengo el dinero, pero voy a confiar, sé que es un tanto injusto, pero Él se va a encargar. Sé que se me arruinó el momento, pero Dios siempre tiene formas en las que nos hace ver que en medio del momento más oscuro Él siempre está ahí. Esa mañana yo había orado, y había estado en contacto con Él y mi primera reacción fue “¿Por qué?”, pero sé que Dios es fiel, y no me va a abandonar tampoco esta vez. Confiaré en que “todas las cosas les ayudan a bien a los que aman a Dios” (Rom. 8:28).
Francisco Javier Cáceres @superkcrs
Horas más tarde encontré otro taller, y pensé que ya era demasiado tarde para volver a comunicarme con el dueño del otro carro, para llevarlo al taller pero sentí que debía hablarle y gracias a Dios el afectado estaba a 2 cuadras del nuevo taller, donde el nuevo precio por la
reparación fue de $70. Di gracias a Dios, porque Él me había provisto de dinero, pero de otra forma, pues el costo había bajado considerablemente.Ahora solo me queda confiar en que Dios va a proveer para cancelar completa la reparación y que también, Él va a obrar para que no haya ningún inconveniente después.
NO tengo porqué reclamarle a Dios. Sé que no tengo el dinero, pero voy a confiar, sé que es un tanto injusto, pero Él se va a encargar. Sé que se me arruinó el momento, pero Dios siempre tiene formas en las que nos hace ver que en medio del momento más oscuro Él siempre está ahí. Esa mañana yo había orado, y había estado en contacto con Él y mi primera reacción fue “¿Por qué?”, pero sé que Dios es fiel, y no me va a abandonar tampoco esta vez. Confiaré en que “todas las cosas les ayudan a bien a los que aman a Dios” (Rom. 8:28).
Francisco Javier Cáceres @superkcrs
P.d. He puesto las imágenes del golpe en el otro carro. NO SON LA GRAN COSA, pero bueno, hay que ser responsables.
Comentarios