Disney y los Estudios Pixar vuelven al cine con la historia de un robot, que se llama Wall-e. Honestamente, pensé que la película iba a tener la faceta cómica que caracteriza a este tipo de películas animadas, pero no fue así. Esta película tuvo un fondo un poco más profundo, y en medio de risas, había una crítica a nuestra forma de vida.Wall-E es un robot que está diseñado para limpiar la tierra, puesto que los humanos ya no viven ahí , y en medio de las aventuras de Wall-E, se ve perfectamente cómo nuestro descuido nos lleva a agotar todos los recursos naturales que aun tenemos, y cómo de alguna forma, nos vamos acomodando a que nuestro planeta esté mal. Por otro lado, hemos sustituido lo natural por la tecnología, y preferimos encerrarnos a ver televisión, que salir y ver las estrellas, las cosas son cada vez más impersonales, y aún temas serios, preferimos tratarlos por el Messenger, y no cara a cara, como debería de ser.
Al final, la historia de Wall-e envuelve esperanza, pero sabemos que al paso en el que la humanidad sigue su curso, las cosas no se van a detener, a la minoría le interesa cuidar la naturaleza, y la mayoría está disfrutando más de la tecnología que de las bellezas naturales que Dios nos dejó para que las gozáramos. Y en ningún momento es de estar en contra de la tecnología, sino ser realistas en cuanto a nuestra falta de atención los hermosos regalos que Dios nos ha dado por medio de su naturaleza, y que aún la tecnología podría ayudarnos a protegerla, en lugar de terminarla.Yo te recomiendo que vayas a ver Wall-E, y que disfrutés de un tierno robot, que nos hace reflexionar sobre nuestro planeta. ¡A mí me ENCANTÓ WALL-E! Es dulce, prático, curioso, juguetón, y muy enamorado. Te la recomiendo, y no escribiré nada más de la película porque tienen que ir a verla.
Publicado por:
Francisco Javier Cáceres
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