Para todos es conocida la difícil situación de El Salvador, ya que el índice de delincuencia es muy alto. Fueron momentos muy difíciles cuando hace años mi madre tuvo que sufrir ante la delincuencia en tres ocasiones. Pero por primera vez, tuve que sufrir un asalto yo solo. Realmente todo pasó muy rápido y el asaltante armado huyó corriendo con mi billetera y mi teléfono celular.Todo este acontecimiento viene enmarcado en mi regreso del Campamento de mi grupo juvenil y de la Convención de Liderazgo juvenil, en donde estuve aprendiendo mucho y de dónde venía con retos y ánimos renovados. Sé que el enemigo he tratado de robarme esas bendiciones y poner en mi vida circunstancias que me hagan dudar y no poner mi confianza completa en Dios, pero sé que si me mantengo firme, Dios me recompensará. La Biblia dice que demos gracias a Dios EN todo, (1ra Tes. 5:18) y en medio de estos acontecimientos difíciles, yo le agradezco a Dios por haberme guardado, porque las cosas pudieron haberse puesto peores. También porque pude salvar mis documentos personales y tarjetas de crédito de mi billetera. Sigo pensando que se puede confiar en Dios, y mientras escribo esto, mi madre está siendo tratada de un dolor en la espalda y hasta tuvo que quedarse hospitalizada una noche, pero mi confianza debe estar puesta en Aquél que no cambia, en Aquel que es poderoso y que su poder se manifiesta en nuestras vidas constantemente.
Gracias Señor por tu cuidado y provisión, cuida a mi familia y seres queridos, quiero confiar en Ti, porque sé que solo Tú eres Dios.
Publicado por:
Francisco Javier Cáceres
Comentarios