Ayer, me llamó mucho la atención una noticia que vi por televisión, y decidí buscar el video en Youtube, y en efecto, lo encontré, y que gusto me ha dado poder meditar en esto, que parece muy gracioso, pero también muy interesante.
El caso es que en Inglaterra hay un programa que se llama “Britain’s got Talent”, en el que llegan personas a demostrar sus habilidades delante de un jurado, el cual se encarga de declarar si tienen talento o no. Y de entre las muchas personas que llegan, llamó mucho la atención la participación de Susan Boyle. Por eso, quiero que veas el video en el siguiente link, pues Youtube no me permite incluirlo en mi blog: http://www.youtube.com/watch?v=9lp0IWv8QZY

Espero que hayas visto el video, pues te has de haber dado cuenta que cuando esta señora de 47 años pasó al frente, el público y los jueces, ya habían dado su veredicto de que ella no tenía talento, simplemente por su apariencia, y se pueden ver expresiones de risas burlescas, pues nadie pensaba que Susan pudiera tener talento. Pero todo cambió cuando Susan comenzó a cantar, los rostros cambiaron, los aplausos comenzaron a surgir, y el público quedó impactado de la voz que esta señora sencilla tiene. Fue muy honesto que los jueces hayan reconocido que “al principio todos se rieron… pero ahora, ya nadie se reía de ella”, y también que “habían sido sínicos, pues desde un principio ya estaban en su contra”.
Para mí, esta escena, como que fuera de película, me deja una gran lección. Susan escogió cantar que habla de haber tenido un sueño, y ella misma llegó al concurso buscando hacer realidad su sueño de ser una cantante profesional , y aun en medio de las risas y burlas, ella estuvo dispuesta a demostrar que quería alcanzar su sueño. Y, de esa forma, logró obtener la mejor calificación en los tres años que el programa lleva al aire. Eso es de aliento para cada uno de nosotros, que queremos alcanzar un sueño, y que pensamos que no tenemos lo necesario, y que nos comparamos con otros, y que nunca nos aventuramos, confiando que Dios puede hacer grandes cosas con nosotros. Hay que atreverse a alcanzar nuestras metas, y luchar por ellas, aun en medio de burlas o risas. Dios puede prosperarnos y darnos lo necesario, y demostrarles a los demás qué con Él, podemos alcanzar nuestros sueños y hacerlos realidad. También, Susan me enseña a no juzgar por las apariencias, por los estereotipos que el mundo ha impuesto, ya que Dios nos ha dotado de valor a cada uno de nosotros, y nos ha hecho capaces de desarrollar diferentes actividades. Si Dios nos ve valioso y con potencial, ¿por qué nosotros no nos vamos a ver así?, ¿por qué nosotros no vamos a darles la oportunidad a otras personas?
Qué buena lección nos ha dado Susan Boye, y le doy gracias a Dios por la oportunidad que nos da de buscar, con Su ayuda, cumplir nuestros sueños para honrarle a Él.
Publicado por:
Francisco Javier Cáceres
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