Durante estos días, en los que me carro está arruinado, decidí salir en el transporte colectivo como lo solía hacer antes. Aunque la parada de buses no está tan cerca de mi casa, me hace bien caminar un poco. El caso es que ayer, desde la mañana, mi corazón estaba cargado, tenía tristeza, había algo que me daba un gran pesar. Puede que hayan sido algunos problemas que tengo, y eso me tenía muy triste. Así que caminé hacia la parada, tomé el bus, y busqué mi lugar favorito: junto a la ventana. Y en ese momento, comencé a dialogar con Dios de muchas cosas, y a preguntarle porqué sucedían, y seguía sintiéndome triste.
Cuando, de repente, justo en el asiento adelante del mío, escuché un voz, suave, de una niña pequeña, que le decía a su mamá: “Cantemos, cantemos, cantemos”, y su madre se acomodó para escucharla y le dijo: “Cante hija”.
Lo que pensé en ese
momento, era que, lo que menos quería era escuchar a alguien cantar, pero esta pequeña de no más de 6 años comenzó a cantar: “Llenas hoy mi corazón con Tu presencia
Llenas de alegría y paz todo mi ser, de cualquier necesidad Tú me responderás, porque me amas me amas, porque me amas me amas…”
Repitió el coro de esta canción de Danilo Montero lo suficiente como para hacer que mis lágrimas comenzaran a rodar, y que en mi mente quedara claro que Dios me estaba escuchando, y había enviado a este pequeño ángel a alentar mi corazón.
¿Alguna vez has escuchado cantar a un ángel? En esos días tristes, en los que buscás una respuesta, en esos días de dolor, en los que nada parece tener sentido, Dios envía a un ángel a animarte, tal vez un buen amigo, quizás un familiar amoroso, o un perfecto desconocido, o como en mi caso, una pequeña niña que no voy a volver a ver.
Aun en medio del dolor, Dios sigue siendo real, escuchando tu clamor, y preocupándose por tu corazón. Dios sigue siendo fiel a pesar de que las circunstancias parecen adversas, Él buscará la forma de hacerte sonreír una vez mas y decirte: “Hijo, aquí estoy, descansa en mis brazos, Yo te amo”.
Publicado por:
Francisco Javier Cáceres
Lo que pensé en ese
momento, era que, lo que menos quería era escuchar a alguien cantar, pero esta pequeña de no más de 6 años comenzó a cantar: “Llenas hoy mi corazón con Tu presenciaLlenas de alegría y paz todo mi ser, de cualquier necesidad Tú me responderás, porque me amas me amas, porque me amas me amas…”
Repitió el coro de esta canción de Danilo Montero lo suficiente como para hacer que mis lágrimas comenzaran a rodar, y que en mi mente quedara claro que Dios me estaba escuchando, y había enviado a este pequeño ángel a alentar mi corazón.
¿Alguna vez has escuchado cantar a un ángel? En esos días tristes, en los que buscás una respuesta, en esos días de dolor, en los que nada parece tener sentido, Dios envía a un ángel a animarte, tal vez un buen amigo, quizás un familiar amoroso, o un perfecto desconocido, o como en mi caso, una pequeña niña que no voy a volver a ver.
Aun en medio del dolor, Dios sigue siendo real, escuchando tu clamor, y preocupándose por tu corazón. Dios sigue siendo fiel a pesar de que las circunstancias parecen adversas, Él buscará la forma de hacerte sonreír una vez mas y decirte: “Hijo, aquí estoy, descansa en mis brazos, Yo te amo”.
Publicado por:
Francisco Javier Cáceres
Comentarios
Daniel Aragon